Siempre
tuve claro desde pequeñita quien era mi familia de verdad. Quién se
acordaría de mi todos los cumpleaños, todos esos días importantes . Quién se alegría de las cosas buenas y quién sufriría conmigo cuando
las cosas fuesen mal. Pero un día se me olvidó.
Se me olvidó lo mucho
que me querías y lo mucho que yo te quería a ti. Se me olvidó entender
que tú sufrías igual o incluso más que nosotros. Se me olvidó despedirme de ti,
de decirte y demostrarte que pasara lo que pasara, seguiría queriendote
igual o más que siempre. Se me olvidaron tantas cosas, que a día de hoy me maldigo por no haberme dado cuenta de todo ello en su momento.
Ahora han pasado algo más de dos año, pero yo te sigo sintiendo como si te hubiese visto ayer.
Sé que te fuistes sin saber lo mucho que te
quería, pero también sé que desde allí arriba lo has sabido y que me cuidarás por
toda la eternidad.
Ahora tengo claro que tú jamás te fuiste porque sigues aquí conmigo. Hoy no vengo a despedirte, ni a decirte aquel adiós que se me escapo. Sólo decirte que ojalá te escaparas un ratito del cielo para ver en todo lo que me he convertido. Que sólo quiero decirte, que tú te adelantaste, que quí todos te echamos de menos, que tarde o
temprano volveramos a vernos y esta vez será para siempre.
P.D. TE QUIERO.
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